En el espacio virtual “Hablemos de Arquitectura en tiempos de Covid-19”, organizado por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), el Presidente de AC&A, Ing. Roberto Agosta, realizó una importante contribución en materia de movilidad y transporte.

En su exposición, el Ingeniero Agosta expresó que la sociedad se encuentra “en una etapa de transición entre el aislamiento total y la liberación progresiva total” y aseveró que el transporte público, que es “la columna vertebral de las ciudades”, es uno de los problemas centrales a resolver. En este contexto, señaló que, en el corto plazo, la oferta de transporte es completamente rígida: “no podemos pensar en multiplicar la cantidad de trenes ni de otros transportes porque no es materialmente posible en poco tiempo”.

Por otra parte, remarcó la necesidad de actuar sobre la demanda, ya que una hubo una parte de ella que, abruptamente, fue mitigada por la masividad del teletrabajo y los teletrámites: “Hay reuniones y viajes que no se van a realizar. El cambio que indujo la pandemia va a producir modificaciones en los distintos espacios, como en las casas, en el trabajo y en las oficinas”.

En esa línea, el Presidente de nuestra compañía agregó que también debe hacerse foco en los horarios de trabajo. Para tal fin, subrayó que es central el rol del Estado para organizar y cambiar los horarios de la administración, los cuales “deberían ser escalonados, de manera que no coincidan con los picos del resto de las actividades” para readecuar la cantidad de viajes en picos más chicos. “Esta medida, tal vez, permitiría alcanzar los niveles de distanciamiento que requieren los sanitaristas”, completó. Luego, precisó que, en el mediano plazo, esta reducción también resulta deseable, ya que “el aplanamiento de los picos, disminuye los costos de movilización”.

En relación a los desafíos que se presentan a largo plazo, el Ingeniero Roberto Agosta detalló que es más difícil de prever: “Hay un escenario optimista, en el que se considera que la Pandemia termina en un tiempo relativamente breve. En ese caso, debemos conservar las cuestiones positivas del proceso, como por ejemplo, si logramos cambiar los horarios de las actividades y disminuir el pico. Por otro lado, en la actualidad se está fomentando el uso de las movilidades individuales, como el automóvil particular. Esto no es sostenible en una ciudad como Buenos Aires. Hay que favorecer nuevamente al transporte masivo, que es el más eficiente y que hace sustentable a la ciudad”.

En relación al escenario más pesimista, en el cual la el virus puede llegar a una duración de varios meses e incluso de algunos años, consideró que requeriría enormes inversiones y una reestructuración del sistema de transporte para adaptarse: “Este proceso está produciendo y producirá un impacto desde el punto de vista fiscal y un fuerte deterioro financiero del transporte, en particular del sistema urbano”.

Para concluir su disertación, el Ing. Agosta destacó la importancia de interpretar correctamente este inédito contexto: “Es probable que vayamos a un mundo con menos viajes por trabajo, pero es importante que no haya una disminución del intercambio, del comercio y del transporte, porque la producción y el comercio resuelven los problemas de la economía”.

Acceda a la exposición completa, en el siguiente enlace: