El Presidente de AC&A, Ing. Roberto Agosta, y el Director en el Área de Ferrocarriles, Ing. Juan Pablo Martínez, realizaron una valiosa contribución en el documento “Pospandemia”, emitido por el Centro de Evaluación de Políticas basadas en la Evidencia (CEPE) de la Universidad Torcuato Di Tella.

A través de este trabajo, y ante el actual escenario de crisis provocado por el COVID-19, se plantearon los distintos desafíos que se aproximan para las ciudades, el transporte, la educación y la política laboral. Asimismo, se centra también en las limitaciones del Estado, las redes de protección social, los vectores del desarrollo argentino, la alfabetización científica, la agenda de inversiones estratégicas en ciencia, tecnología e innovación, y un nuevo diálogo entre la investigación científica y el sector privado.

En este sentido, en el apartado sobre “El distanciamiento social y sus implicancias para el transporte”, el Ing. Roberto Agosta, consideró que la pandemia “es un hecho inédito a nivel mundial y sin certeza alguna sobre su desenlace”, que configura escenarios extremos y opuestos, con una “infinidad de puntos intermedios”.

En el contexto más pesimista, en el cual se asume que el virus irá mutando y empeorando, detalló que “diseñar políticas plantea desafíos irresolubles”. En el más optimista, que supone que en pocos meses se contará con una vacuna efectiva, se pueden anticipar importantes cambios en los comportamientos sociales. Asimismo, resaltó que “el teletrabajo y la enseñanza no presencial han venido para quedarse”, por lo que se requerirán menos espacios de oficina y, probablemente, menos aulas.

Como resultado, el Ing. Roberto Agosta destacó que, en las áreas centrales metropolitanas, en la medida que continúe el distanciamiento social, “el impacto sobre el sistema de transporte colectivo será importante”, explicó que los proyectos previstos para su potenciamiento perderán vigencia y que el transporte individual “se fortalecerá”. Por otro lado, aseveró que el subsistema de transporte de pasajeros urbanos “será el sector más afectado por una mutación permanente”, mientras que los subsistemas de transporte interurbano e internacional “sufrirán las consecuencias de la pandemia, pero se recuperarán gradualmente”.

El rol del transporte de cargas y de la logística a nivel nacional e internacional en tiempos de COVID-19. Por otra parte, el Ing. Juan Pablo Martínez, subrayó que este sector, aun en el escenario optimista, “sufrirá el impacto de la crisis económica mundial, cuya duración es incierta”.

En tal sentido, señaló que los actores del transporte doméstico la enfrentarán “en el marco de un sistema que ya adolecía de muchas deficiencias y debilidades”, tales como el Ferrocarril (fragmentado en varias entidades estatales), el transporte marítimo-fluvial (con falta de inversiones planificadas de mejora de los accesos ferroviarios), el sistema de carreteras nacionales y provinciales, y el sector aerocomercial.

Este documento resulta transcendental para planificar y diseñar las políticas públicas necesarias para afrontar “la nueva normalidad”, en términos de proyectos de infraestructura, de transporte y ferroviarios.